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En los comercios, la tecnología es parte esencial del día a día: terminales de punto de venta, datáfonos, escáneres o tablets están presentes en prácticamente cualquier establecimiento. Aunque su uso pueda parecer inocuo, una manipulación incorrecta o prolongada de estos dispositivos puede ocasionar molestias musculoesqueléticas, fatiga visual o pequeños accidentes eléctricos.
Por eso, es importante fomentar buenas prácticas ergonómicas, un uso responsable y un mantenimiento adecuado de estos equipos para reducir riesgos laborales y mejorar el bienestar del personal.
Riesgos frecuentes asociados al uso de dispositivos
▪ Posturas forzadas o repetitivas (uso prolongado del datáfono en mostrador bajo)
El uso continuado de dispositivos en mostradores no adaptados obliga al trabajador a inclinarse o a mantener la muñeca en una posición incómoda durante mucho tiempo. Esto puede derivar en dolores cervicales, tensión en hombros y brazos o trastornos musculoesqueléticos como tendinitis o síndrome del túnel carpiano.
▪ Fatiga ocular por exposición continua a pantallas
Mirar durante muchas horas pantallas retroiluminadas como las de TPV o tablets puede provocar sequedad ocular, visión borrosa o dolores de cabeza. El riesgo se agrava si hay mala iluminación ambiental o si las pantallas tienen reflejos o brillos excesivos.
▪ Cables mal colocados que generan tropiezos
Los cables de alimentación o conexión de dispositivos mal dispuestos, en zonas de paso o sin sujeción adecuada, pueden provocar caídas del personal o incluso accidentes al engancharse con carritos o cajas.
▪ Contacto con superficies calientes (en impresoras de tickets)
Las impresoras térmicas de recibos o etiquetas pueden alcanzar temperaturas elevadas en ciertos componentes. El contacto accidental al retirar atascos o cambiar el papel puede ocasionar quemaduras leves si no se manipulan adecuadamente.
▪ Uso compartido sin limpieza que puede favorecer contagios
Los datáfonos, teclados y pantallas táctiles son manipulados por varias personas a lo largo del día. La falta de higiene de estas superficies puede favorecer la transmisión de virus o bacterias, especialmente en contextos con atención al público constante.
Medidas preventivas
▪ Colocar los dispositivos a la altura adecuada, evitando inclinaciones repetitivas
Los terminales de pago, pantallas y teclados deben situarse a la altura de los codos y con una inclinación que permita ver y operar sin forzar cuello ni muñecas. Si el mobiliario no lo permite, pueden emplearse bases elevadoras o soportes ergonómicos.
▪ Establecer pausas visuales y alternancia de tareas frente a pantallas
Para reducir la fatiga visual, es recomendable aplicar la regla 20-20-20: cada 20 minutos, mirar algo a más de 6 metros durante al menos 20 segundos. Alternar tareas como cobro, reposición o atención directa al cliente también ayuda a aliviar la tensión ocular y física.
▪ Organizar el cableado y proteger las zonas de conexión
Todos los cables deben estar bien sujetos, con canaletas o pasacables, y fuera de las zonas de tránsito. Esto no solo previene tropiezos, sino que protege las conexiones eléctricas del deterioro por pisadas o tirones.
▪ Desconectar los equipos antes de cualquier manipulación técnica o limpieza
Antes de limpiar impresoras, cambiar papel, desenredar cables o mover terminales, es esencial desconectar el equipo de forma segura para evitar descargas, cortocircuitos o quemaduras por componentes calientes.
▪ Limpiar frecuentemente superficies de contacto, especialmente en cobros por contacto
Se debe establecer un protocolo diario de limpieza con productos compatibles con electrónica para desinfectar datáfonos, teclados, pantallas y otros equipos compartidos. Esta medida reduce riesgos biológicos y prolonga la vida útil de los dispositivos.
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